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lunes, 10 de marzo de 2014

Unos dias en Irlanda.

Al ser mi segunda visita a Irlanda, ya tenía aprendido algo importante. Dos días en Dublín son demasiados, al menos para mi que no me gusta la Guinness. 
Así pues, tomé la decisión de alquilar un coche para tres días. 
Lo alquilamos a través de ealquilerdecohes, con un día de antelación y el precio era de 24€ en total, pero no se por qué, el pago final fue de algo más de 50€. No es la primera experiencia negativa que tengo con esta empresa. Fue un buen precio de todas maneras, teniendo en cuenta que hace un par de a;os pagué 100€ al día.
Cogimos la carretera hacia Limerick, aunque el destino final era Dingle. Un pueblecito pesquero de la costa oeste, y principal municipio de la península a la que da nombre. Presumen de tener un delfín en la bahía, que con suerte puedes ver desde la costa. 

Nos alojamos en el hotel ink view. A las afueras del pueblo, lo mejor que tiene es a su dueño, Mike. El precio son 40€ por una habitación doble. A pesar de estar repleto de bed&breakfast, el precio no variaba apenas. 
Después de un paseo de una media hora, en la que rodeamos el pueblo entero, fuimos hacia el hotel para preparar la cena. 
Por la noche, fuimos a ver la noche de Dingle. Había dos pubs, más otro que hacia las veces de discoteca. Nos decidimos por entrar al mighty algo, en el que disfrutamos de la música tradicional en directo que podéis escuchar en este video. 

También había una despedida de solteras, de la que hay otro vídeo. Fuimos a la discoteca del pueblo, que a pesar de ser muy pequeña, estaba vacía de no ser por la ya mencionada despedida de soltera, y otra más en la que apenas se tenían en pie. 
Viendo que no había mucho que hacer, nos fuimos a dormir para descansar de cara al día siguiente. Decidimos hacer una de las etapas de las 8 que puedes hacer en el anillo de Dingle. Fueron unos 12 km, que disfrutamos mucho a pesar de que el clima no fue muy favorable. Aunque no nos llovió, el viento era tan fuerte que nos impedía avanzar. Lo mejor de la ruta son las vistas a las islas Blasket. 

En mi opinión, es una visita muy recomendable. En los meses de verano hay bastante turismo, pero en marzo apenas había turistas y pudimos disfrutar de la cultura local de la Irlanda profunda, y relajarte en un paisaje que bien podría tratarse del norte peninsular. 

Gracias Bati por convencerme a venir a Dublín. No es sólo por lo bien que me lo he pasado, si no por las largas conversaciones, casi 24 horas al día, en las que no he dejado de aprender de ti en tantísimos aspectos. Y por hacerme ver que no soy tan raro como la sociedad me hace creer. 


















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